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Monólogo económico


Decidido a hacer balance
del volumen de impropiedades descritas
y de la baja de la bolsa de valores endémicos
Considerando estas últimas noticias
en frescas anunciaciones vía cibernética comunicación
y en los rostros misteriosos en fotografías 3x4
con la música acompañante en vibratos armoniosos
De la bolsa de valores dije y de la renta que generan
generalmente
Y con la pregunta silbando vía operadora larga distancia
y el humo abortado de un cigarro agonizante
que pareciera cierto lo que dice en apariencia, pero que no lo es del todo
Del consumo de cápsulas de colores diversos
y de la sed que deja, dolor de cabeza y ojeras mediante
Con la sensación de estar en el sitio equivocado
Otra vez
Del resultado de la propuesta ignorada
Porque es más fácil que considerarla, la conciencia digo
Acaso yo la tomé demasiado pronto
y ni siquiera se da cuenta
De tanto sacar cuentas alegres creo yo
De repetir que no hay mal que por bien no venga
y el bendito dicho me tiene en ascuas, aún aquí
generando monstruosos intereses, impagables te digo
Atribulado de tanta espera
En un monólogo económico eterno, siempre al alza
y el brillo decadente de una pantalla de plasma
Con el tono en espera angustiosa y la llamada casi cortada
Repartiendo miradas, que es lo que más hago
y reflejado en un vidrio biselado, que no me gusta lo que veo
ni que me vean, ni que me busquen ya
y la llamada que no fluye y yo esperando
aún esperando.

MARTES


Hoy Martes, porque es Martes en estricto orden semanal
y con la hora marcando el paso. El desfile agobiante
que minutos muchos más que menos
agregan vacíos al ser. O sea me envejecen ¿me entiende?
Hoy día martes, con el ruido del mundo zapateando en una oreja
y con el sol tan alto como le es posible.
Hoy Martes me declaro cansado. Léase hastiado, hasta la coronilla y aburrido,
muy aburrido de todo y de nada
Con la inapetencia glacial invadiendo la república de mi mismo
y sus provincias y sus colonias y todo donde estuve o estoy
Con las emociones botadas a huelga
atiborrado de la vulgaridad diaria, que esa si que es harta
y bucólica
Sin gloria ni pecado que pueda revertirlo
aburrido de la puta vida que cobra caro a los sin plata como yo, que no tengo
y nunca voy a tener, lo sé
a menos que la suerte se equivoque o se apiade
y pueda comprarme emociones clandestinas, que esas si son fuertes,
remecedoras y despierta muertos
porque lo estamos por si no se ha dado cuenta.
Cansado y aburrido
Mascando chicle dos en uno que no es lo mismo que uno en dos...
o uno para dos
algo que en principio fue buena idea
pero que nunca debió serlo
Ciertas cosas no se autorizan, pero igual se hacen
y yo las hice y ya no quiero hacerlas
Para que me entienda bien.
Hoy día la vida abrió la jaula y no quise volar
Que la vida sin plata es miserable ¿no cree ud?
con la tripa vacía y la garganta seca me apagaron la chispa
y me aburrieron.
Ah! nefasta realidad mercantil
si ni un miserable poemita como este me entretiene
Mascando chicle y con las manos en los bolsillos
y si, es verdad, se pueden hacer ambas cosas
al tiempo que me derrito al sol
Paresco un charco en el pavimento
Contando autos, hormigas, gorriones y viejas gordas
alisandome el pelo con dos dedos y escuchando el tic tac angustiante
Desquiciado en un tono mayor, estridente y vacío
Hoy Martes, hastiado de todo y de todos, me declaro en duelo absoluto
Hasta nuevo aviso, o sea que voy y no se si vuelvo
Sin cargo de conciencia para ir liviano
Ciertos viajes son largos y hay que ir solo
Martes, Martes!! que no me gusta el día ni la hora
ni que me digan que no me embarque
y yo que pagué el pasaje con Bip y en primera clase
al ladito del chofer para saber donde mierda vamos
para no perderme las maravillas de la vida que ando buscando
Aburrido, desquiciado, medio loco ya
Mordiendo el cigarro que se acaba ¡Por la puta si es el último!
y el Martes lánguido y miserable no se marcha.

4 TRES CIENTOS SESENTA Y CINCOS Y UN 366 DE ONCES




dada la continuidad de la ausencia de tibieza
considerando la permanencia de las carencias y
... las ansiedades que se perpetran cotidianamente
... y el frío sobre todo en especial o solo
... o el frío completo en salchicha con mayonesa viscosa
... seminal y estéril
... la sábana sucia que cubre monstruosos ayuntamientos
... la escasez de radiación solar
.......... (lo poco que alcanza a llegar a través del monóxido de
carbono, el humo de chimeneas pastizales que se
queman en febrero cigarrillos chimeneas tubos de escape tubos chimeneas humo)
.......... de la que tiene que atravesar además esa sucia
sábana que cubre apenas -como mera sábana polucionada-
esas teratológicas cópulas esos coitos de ahítos
................................. esas violaciones y estupros
.................................................... y las ondas
de radio en amplitud o frecuencia modulada
las largas y las cortas ondas
.............................. de radio de televisión o télex
las ondas que emiten las antenas emisoras
....................................y las receptoras, que también reciben
esas ondas que la luz solar debe atravesar
.........................................lo inconcebiblemente banal y eficazmente hipnógeno
de lo que se radiodifunde y televe
..................................lo opaco de los cristales
......................................"color humo por dentro
....................................espejo color bronce hacia el exterior"
.................................. los cristales que dispersan los que refractan
los que cromatizan la luz ..... lo exiguo de la tasa de luz que alcanza
a corresponder per cápita, por cabeza
...........................................lo gachas que se encuentran estas últimas
...........................................(lo desigual de la tasa de luz de cabeza a cabeza)
............................................lo sucio de la sábana que lo cubre todo
...............................................................................o casi todo
..........................................................................o hartas cosas
........................................ (la sucia sábana no se cubre a sí misma)
considerando también los olores a añejo, a podrido a quemado o
infectado
..........................................parece que como que hubiera que hacer alguna cosa.

........................................Aunque cabe la posibilidad de que sea mejor
...........................................................no hacer nada
...........................................................nada hacia la izquierda
............................................................ nada
......................................................hacia
....................................................la
......................................... derecha
...............................................nada hacia adelante tampoco, más aún,
especialmente, nada hacia adelante -está la inercia
.............................................................nada hacia atrás, no se puede,
trate usted de nadar hacia atrás, no se puede, la historia
.......................................................................no retrocede
-está la historia
-están las bayonetas de la historia bajo las banderas de la historia
-está la sangre en las bayonetas de la historia bajo las banderas de la
.......................................................................................historia
.......................................coagulada ya, reseca, más bien, como yesca
yesca de sangre sobre las bayonetas de la historia bajo las banderas de
............... la historia -de lo que está atrás
.......................(no fumar, peligro grave de incendios, demasiada yesca
-sangre seca- atrás)
Nada tampoco ni hacia arriba ni hacia abajo ni hacia adentro ni hacia .................................................................................... afuera
.............................nada hacer, no hacer nada
-cruzarse de brazos -sentarse en posición de loto -tirarse boca arriba y
-mirar el cielo
............................(nada hacia arriba; no pensar en escalar el cielo)
-tirarse boca abajo, la mejilla pegada al suelo
...........................................o hundida en el barro
(no pensar en hundirse; no evitar hundirse)
...............................al menos cabe la posibilidad de que eso fuera lo que
parece que como que hubiera que hacer, la cosa aquella
........................................................................... alguna
cabe la posibilidad de que eso fuese: alejarse de la acción
.......... con las manos en los bolsillos
o con las manos tomadas a la espalda
o con las manos enlazadas en la nuca
...................... o levantadas ..... mirando el suelo
................................................a patadas con las piedras
................................................aplastando descuidadamente
eventuales caracoles cuncunas, lombrices o cucarachas distraídos-as
............................. -jamás tomarán venganza-
alejarse de la acción: irse despacio a ninguna parte
................................pues no hay donde irse
................................pero hay que irse
-tal vez, digo yo, como que habría que irse....... -a ninguna parte
-tal vez haya donde esconderse, no sé
................................................ en todo caso sería preciso
no salir a la calle:
........................los sujetos que en París rayaron las murallas de mayo
graficaron las palabras francesas que traducidas al idioma español dicen:
.................... la/acción/está/en/la/calle
..........................................................y si hay que alejarse de la acción
sería inconsecuente tomar una micro
.......................tomar el metro, una liebre, un bus urbano o interurbano,
tomar
bebidas alcohólicas o de cola o cafecitos

habría que morirse de hambre, pienso
secarse en una esquina poco frecuentada o en un sótano oscuro, digo yo
porque las torres Santa María podrán ser los edificios más altos de
Chile
pero haga usted la prueba de subir
-tendrá que ir bien vestido-
tomar uno de esos ascensores que adivinan el pensamiento o poco menos
y que son tan veloces como altas son esas torres
y llegue lo más arriba que pueda, hasta la terraza, si es posible
actúe hacia arriba para después tirarse y no hacer nada
abastecido de libertad por lo libre de la caída
que te hace abrir los brazos y planear, acercándote a tu reflejo
que se acerca hacia arriba desde los espejos de agua
con tu imagen multiplicada por los vidrios que por fuera son espejos
que reflejan tu imagen cayendo de modo que tú no alcanzas a ver adentro
pero que no les impide verte dentro pasar volando en caída libre
-y creerían que pasó un ángel y habrá un momento de silencio...-


No podrás: alguien sujetará a usted del brazo justo a tiempo
............. alguien o algo, algún robot por ejemplo
..............y alguien -o algo- llamará a una ambulancia
a través de un citófono a un teléfono que llamará a una central que
.......... pasará el mensaje a otro teléfono etcétera
todo a velocidad escasamente menor que la de la luz o la de tu cuerpo
en la frustrada caída
.................probablemente el radio del radiopatrulla no será necesario
habrá una sirena o tal vez no, habrá en todo caso un silencio eléctrico
de terapia de choque ...... tac/
....................................... un vacío
................................................y un hueco para ti en una terapia
............................de grupo
..................... de un grupo cualquiera
y sean cuales fueren los cuentos que te cuenten, desgraciado
la cuenta que te pasen
...........................saldrás del hospital clínica o centro médico
tarareando gracias a la vida
motivado por los avisos y consejos de la publicidad que nos ayuda a
vivir mejor
...............desde la radio o el televisor
que tanto habrán contribuido a tu curación
.................................rumbo al local más cercano
................................ en que se pueda jugarle una cartilla a la
Polla Gol ....................a cambio de un templo donde sacrificar un
gallo a Esculapio ........que ya no se usan esas cosas, pues hombre
.................................para después entretenerse un rato mascando
chicle de un sabor predilecto
......................................en la máquina de pinbol o pinpong electrónico
..... O sea que en resumen habría que morirse sin alharaca
..... sin pánico cundiendo ni cúnico pandiendo ni púnico candi endo

suave, callado el loro
.........................-- morirse
o quedarse en la vereda como un pedazo más grande que el promedio
...................................de basura
saboreando algo así como un candi masticable o un goyak
y hasta incluso un caramelo bueno, de Serrano, o fino,
de Ambrosoli,
................pero muriéndose,
....................................... muriéndose sin alharaca,
......................................................muriéndose.


Rodrigo Lira
Revista "La Bicicleta". 1980

Aburrido


Hoy Martes, porque es Martes en estricto orden semanal
y con la hora marcando el paso. El desfile agobiante
que minutos muchos más que menos
agregan vacíos al ser. O sea me envejecen ¿me entiende?
Hoy día martes, con el ruido del mundo zapateando en una oreja
y con el sol tan alto como le es posible.
Hoy Martes me declaro cansado. Léase hastiado, hasta la coronilla y aburrido,
muy aburrido de todo y de nada
Con la inapetencia glacial invadiendo la república de mi mismo
y sus provincias y sus colonias y todo donde estuve o estoy
Con las emociones botadas a huelga
atiborrado de la vulgaridad diaria, que esa si que es harta
y bucólica
Sin gloria ni pecado que pueda revertirlo
aburrido de la puta vida que cobra caro a los sin plata como yo, que no tengo
y nunca voy a tener, lo se
a menos que la suerte se equivoque o se apiade
y pueda comprarme emociones clandestinas, que esas si son fuertes,
remecedoras y despierta muertos
porque lo estamos por si no se ha dado cuenta.
Cansado y aburrido
Mascando chicle dos en uno que no es lo mismo que uno en dos...
o uno para dos
algo que en principio fue buena idea
pero que nunca debió serlo
Ciertas cosas no se autorizan, pero igual se hacen
y yo las hice y ya no quiero hacerlas
Para que me entienda bien.
Hoy día la vida abrió la jaula y no quise volar
Que la vida sin plata es miserable ¿no cree ud?
con la tripa vacía y la garganta seca me apagaron la chispa
y me aburrieron.
Ah! nefasta realidad mercantil
si ni un miserable poemita como este me entretiene
Mascando chicle y con las manos en los bolsillos
y si, es verdad, se pueden hacer ambas cosas
al tiempo que me derrito al sol
Paresco un charco en el pavimento
Contando autos, hormigas, gorriones y viejas gordas
alisandome el pelo con dos dedos y escuchando el tic tac angustiante
Desquiciado en un tono mayor, estridente y vacío
Hoy Martes, hastiado de todo y de todos, me declaro en duelo absoluto
Hasta nuevo aviso, osea que voy y no se si vuelvo
Sin cargo de conciencia para ir liviano
Ciertos viajes son largos y hay que ir solo
Martes, Martes!! que no me gusta el día ni la hora
ni que me digan que no me embarque
y yo que pagué el pasaje con Bip y en primera clase
al ladito del chofer para saber donde mierda vamos
para no perderme las maravillas de la vida que ando buscando
Aburrido, desquiciado, medio loco ya
Mordiendo el cigarro que se acaba ¡Por la puta si es el último!
y el Martes lánguido y miserable no se marcha.

Por vino me quedé sin penas


La culpa fue del vino le dije, mientras me vestía y ella desnuda miraba el cielo tendida sobre la cama. Hay culpas imposibles de asumir. Y en cierta forma pudiera ser comprensible. Existía toda esa mezcla odorífera impregnando la atmósfera, ese estremecimiento visceral enardeciendo la piel y el salobre sudor mezclándose con saliva en la comisura de los labios. Estaba la sensibilidad angustiosa en la yema de los dedos y la urgencia extrema de perderse en un abrazo en la antesala de la embestida inicial. Pero insisto, la culpa fue del vino, un cabernet de excepción, de afrodisíacas y almizcladas cepas, que cual poción milagrosa, sembró el rubor en las mejillas asombradas derribando de paso cualquier asomo de pudor u decencia según como se mire.
La culpa la tuvo el vino y el par de botellas vacías que yacen victoriosas sobre la mesa recogen mi silueta totalmente saciada que huye rumbo a la puerta. Escapa de lo que vendría, de lo que yo suponía inevitable y para lo cual no poseía respuesta alguna. Pero nada de ello aconteció. Ninguna sílaba pronunciaron sus labios aparte de un inaudible hasta pronto resignado y un último abrazo de despedida. Entonces fue que el vino inocente, en un acto de venganza justiciera por tantas condenas en noches como ésta, escanció de un golpe la culpa sobre mí.

El camino de las hormigas

Sucede que acá no hay lo que busco y me resulta a lo menos inquietante suponer que no pueda hallarlo. He caminado esperanzado, haciendo lo posible por estar en calma; a veces neurótico, como quién sabe que las cosas no están bien, ni aquí, ni en mí casa, ni en ninguna parte de éste maldito país. He recorrido desde la primera calle, ¿cómo es que se llama?, ¿Independencia, Libertad, República?. El caso es que empecé por allí y llamé y pegunté y nadie tenía. Les hablé del aviso en la radio que también pasan por televisión, aquél susodicho comercial con la hilera de hormigas y los gritos alarmantes, casi desesperados de una mujer sentada en el piso con un niño en brazos, pero nadie lo había visto o escuchado.

Luego bajé la calle angosta y larga, ésa que se retuerce como una víbora al pasar frente a un grupo de árboles y que desemboca en una vieja iglesia, ésa de la rotonda decorada con las cuatro animitas, una al lado de la otra y sin ningún nombre que las identifique. Animitas anónimas pintadas de blanco; Y llegué acá abajo caminando y pregunté de nuevo. Lo hice en la casa aquella, esa que todos conocen por lo bien provista que se encuentra en su interior, pero que por fuera se cae de vieja. La casa prohibida, y me atendió el joven que llamaron dealer en el diario local una vez que hubo una redada, (las que generalmente no arrojan muchos resultados), y estaba apoyado en el muro haciéndose un cigarrillo con una hoja de Biblia, que con eso quedan santificados creo yo, y medio burlesco me respondió que no tenia, más me ofreció de otras hierbas y polvos que tenía en liquidación, pero que yo no necesitaba. Ya se sabe como son los que negocian, siempre metiéndonos cosas a la fuerza, todo porque el porcentaje que ganan es bueno. Me subí entonces a una Liebre, cosa que suena fantástica, casi mitológica, pero las Liebres acá son taxibuses, vehículos de la colectiva locomoción, que la verdad de las cosas, son una verdadera mierda. Y me vine preguntando a algunos pasajeros y éstos creyeron que yo era cantor callejero y depositaron algunas monedas en mis manos, sin embargo no me contestaron.

Me bajé luego en la parada ocho, que no tiene nombre, solo número, porque nadie la ha bautizado y que está al lado de un Banco y enfrente de una Farmacia. Pensé por un instante en preguntarles, pero estaban repletos. Signo inequívoco del tiempo que vivimos. La gente se agolpa a estos sitios buscando remedios para sus males, pero es difícil que un crédito o un fármaco mejore el estado crítico de las cosas, pero continúan vociferando frente al mostrador, ignorantes de su desdicha.

Dirijo mis pasos a continuación hacia la vereda oeste, cruzando por el paso peatonal o de cebra que le decía mi niña cuando era chica y no es para la risa, pero más de alguna vez me preguntó que tenían que ver las africanas bestias con aquel lugar y yo sonreía con su inocencia, que si que lo era pese a que tenia trece, es que antes era diferente, me advierte como siempre mi abuela, y yo le encuentro toda la razón. Ayer en la tarde una chica de doce le ofreció a mi vecino, tipo viejo que maneja un taxi, que se lo chupaba por cinco mil, lo peor de todo es que no aceptó solo por que encontró el precio muy alto.

Estoy en mis elucubraciones profundas cuando a la vuelta de la esquina me encuentro con Hugo y su perro amigo. Bromea acerca de la noche anterior y de no se que apuesta. El perro mueve la cola rastreramente y se sonríe y yo no me acuerdo de nada, apenas me acuerdo de quién es y de que alguna vez fuimos amigos, pero ya no lo somos, así es que me despido de ambos y prometo volvernos a ver, (cosa que de seguro no haré), y me alejo. Hugo se marcha en dirección contraria, se va discutiendo con su perro amigo, que anda con él para todas partes y que se le quiere parecer, pero que nunca lo lograra porque son de estirpes diferentes y frente a aquello no hay nada que hacer. Luego doblaron por un pasaje y no los volví a ver. Nunca mas.

Pregunté entonces en el volteadero de tercera, que así es como le dicen al motel rasca de la esquina, el de la calle que atraviesa hacia el norte y que tiene un letrero de luces llamativas y una puerta trasera oculta entre unas enredaderas que se enroscan hasta el inicio de la ventana. Me atendió una mujer de edad indefinible, de rostro adusto y cansado. Apenas le mencioné a lo que venia, me echó a garabato limpio, aunque dudo que éstos lo puedan ser y cerro la puerta por dentro. Acaso tenía mucho trabajo, que la demanda es harta y el dinero bueno. El pueblo requiere descargarse mas seguido y en sus casas les falta lo que buscan por ahí y por allá. Bien por todos ellos.

Se me ocurrió entonces llamar a mi hermana mayor por teléfono. Sé que puede ser algo inoportuno, quizás hasta inapropiado viniendo de un hermano, sin embargo lo hice de todas maneras, pues recordé que tenia uno la semana pasada y no le vendría mal compartirlo conmigo, pero no contestó el llamado. Ahora nunca lo hace.

Decidido a hacer otro intento, me fui directo al colegio de mi hijo y le pregunté a la maestra de historia y no me dijo nada, ni siquiera me miró, no quiso, no le dio la gana abrir la boca, aunque la tenia llena de algo y ya se sabe como son las profesoras cuando toman café u otras cosas, que el desayuno fue escaso y el café relaja la neura para soportar a las bestias estudiantes de hoy en día ¿o alguno de uds. piensa que no lo son?
Después me dirigí al edificio público, con sus bruñidos pasamanos de bronce y vidrios relucientes como espejos. Le hablé a la secretaria de informaciones. Le pedí me informara en donde encontrar uno, todo con mucho respeto por supuesto, que es lo que mas tengo, sin embargo la joven mujer persistió en ignorarme. Porque era joven y por ciertos gestos inequívocos, supuse insatisfecha, no se en que sentido, pero en mas de alguno era seguro, lo presentí en la forma en que arqueó la ceja izquierda y en el mohín caprichoso de su boca. Quizás sea otra de aquellas, las que dice el viejo de mí padre, que de mujeres si sabe, (sino pregúntenle a mi madre), una flacucha idiota, compulsiva y anorgasmica. Pero he de suponer que su absoluta falta de atención obedece a su estado intrínseco de ser mujer y pasar por esa especie de vorágine mensual de hormonas que la afecta, y no es que sea machista, mas bien soy un tipo realista, que se da cuenta que igual nos tienen jodidos, (a veces demasiado). El asunto es que me rechaza sin contemplaciones y me dice que no hay lo que busco, mirando hacia otra parte y tomando el teléfono en su mano, aunque se bien que no habla con nadie. Ella habla sola.

Me voy luego hacia enfrente, que allí está la alcaldía y es muy probable que ellos tengan o me consigan, que para eso son buenos y que si tengo suerte me encuentro un conocido que puede que me mueva, maneje u obtenga lo que busco. Aquí con suerte y con un amigo se consigue de todo. Entonces llego y me voy a la oficina de asuntos públicos, que como tal, está repleta de éstos. Comento en voz alta que larga esta la cola y escucho decir la fila a un joven que me corrige y que mira insistentemente el cierre de mi pantalón. Llegado al fin mi turno, la mujer de voz en off y ademanes sincrónicos y autómatas, me asegura que me equivoqué de ventanilla y me envía al segundo piso, que es allí a donde debí ir al principio, pero al llegar descubro que la ventanilla está cerrada y le preguntó a un funcionario que pasa y que funciona mal, como que muy alterado y me dice que la atención es a horas determinadas y no a la que a mi se me ocurra y a mi se me ocurre cada cosa que mejor no le digo.

Defraudado entonces, me marcho de aquel sitio y camino por la costanera hasta que bajo a la playa y le pregunté por si acaso a dos turistas, que parece que como que acampaban en el lugar porque vi una frazada tirada en un rincón y un par de ollas, negras las pobres por el fuego, y también un chuico, que ya no hay de esos, mas bien una garrafa llena vino, porque el agua la tenían en botellas y un montón de otros cachivaches, que llegué a pensar que estarían por bastante tiempo. Pero no eran tal cosa, pues venían a machetear, matutear y hasta a putear, según confesó la mujer turista cuando me ofreció su atento servicio, más no era lo que estaba buscando, que sin pecar de modesto, tengo lo que necesito y gratis, que los que pagan yo pienso que pagan bien justamente porque no tienen y que todo trabajo cuesta sudor y lágrimas y que hasta éste es en cierta forma digno, aunque a algunos indigne.

Seguí de nuevo caminando por la costa hacia el sur, hasta el hotel aquel, que tiene mas de alguna estrella y vidrios polarizados y como que una gran piscina casi pegadita al mar, con palmeras tropicales y aunque esas no son naturalmente de aquí, pero artificialmente si están. Y el hombre de la entrada preguntó primero que yo que a quién buscaba y en que piso y fue aquí que el hombre enrojeció hasta la raíz del pelo cuando le hice mi pregunta y envió a dos jardineros, que pensé que eran tal, pues se encontraban medio ocultos entre los árboles. Me cogieron ellos de ambos brazos y me invitaron a abandonar el lugar, previa feroz patada en medio de mis enflaquecidas nalgas y otra sarta de insultos gratuitos.

Luego de toda esta desilusionante búsqueda, decidí darme por vencido y volver a casa, cansado de buscar lo que nadie tenia y que parece no querían tener. Volví con la moral por el suelo, podría decirse que hasta un poco triste, porque los caminos siempre son los mismos y cada vez repetimos el transitar por ellos, como oliendo el rastro que alguien nos dejo, como una huella indeleble marcando el mismo destino que no va a cambiar, porque así están las cosas. Salir a buscar cada día con la ilusión debilitada, buscar en las miradas, en el olor del aire, en lo ardiente del cemento, el milagro inesperado que no llega, ¿para que? Y le conté a mi mujer y ella dijo que no importaba, que no fuera tonto, y siempre dice lo mismo. Y todo sigue igual.

No te vayas


_Me voy_ dijo muy quedo y cerró la puerta.



¿Pero porqué he de extrañarme?, siempre dijiste que te irías, siempre me recordaste que no pertenecías aquí, que aquí morías de una terrible soledad. Me decías que te marcharías porque si, porque tenías que hacerlo, porque nada dura para siempre, salvo la miseria, pero a esa ya nos acostumbramos o mejor dicho, nos acostumbraron. Parece mentira que hoy te extrañe de esta forma cuando tu ya ni siquiera sabes si existo. Tú nunca supiste, no quisiste entender que yo también pretendí irme, que estaba irremediablemente cansado, que el desaliento me apretaba el alma. Ignoraste mis razones, mis estúpidos juicios y ridículos argumentos, (según tú). No entendiste la presión de seguir así, la maldita presión de saber que todo se derrumba y no hay nada que hacer, solo esperar la debacle inevitable.
No es que no sea lo suficientemente hombre. Creo que mas bien es solo un poco de cobardía. Al menos déjame el placer de sentir lástima de mi mismo, la posibilidad cierta de disfrutar al menos del dolor, que es lo que me queda y también el nerviosismo y la inseguridad y el temor y la angustia, la maldita sensación de no ser nadie y ser todo al mismo tiempo. En fin, vete, largate de una vez, no dejes nada, ni las flores, vete con los recuerdos y el perfume, con la noche sin luna y con el viento, vete con las rosas secas de la mesa, con el maldito perro y el maldito gato, con los poemas que te escribí al conocerte y con todos tus besos robados a mis labios. Vete temprano mientras duermo, apenas amanezca, con la primera luz del día y no dejes ninguna nota manchada con un beso de carmín. No me dejes nada, no dejes ni siquiera la cama, ni las cortinas, ni el mueble del reloj, es mas, llevate el bendito reloj que no quiero saber ni del tiempo, ni que tengo que levantarme del suelo, ni del paupérrimo trabajo, ni del tirano de mi jefe, ni las miles de cosas que me dirá que haga, ni la miserable paga, ni de los 20.000 pesos que debo en la botillería, ni las cuentas que se acumulan bajo mi puerta, ni del maldito teléfono ¡Que no para de sonar!. Vete, vete de una buena vez, y no mires atrás, no se te ocurra volver la mirada que de hacerlo jamás te iras. Y no esperes ninguna palabra mía para detenerte porque tendría que rogarte y eso hoy en día no se estila, es mal visto eso de andarse arrastrando, a menos que uno esté desesperado y yo ya casi lo estoy, aunque todavía me falta un poco como para llegar al suicidio. Por otra parte existen cientos de mujeres con las cuales, a modo de venganza, podría pasar mis amarguras. Cual de todas más desechables, que eso es lo que son o lo que hay. Todas ellas con sus precavidas reservas, con sus farmacéuticos adminículos para el antes, el durante y el después, todas cosas que tú nunca usaste ya que queríamos tener un hijo, al menos era lo que decías cuando introducías tu mano dentro de mi pantalón en aquel restaurante lleno de gente.
Un hijo que nunca llegó, porque no llegan cuando se buscan con ansias y llenos de ilusiones, porque la providencia no es justa y nunca lo ha sido. Ahora hay algunos que andan comprando hijos y otros que los roban para venderlos, porque el negocio es bueno y va viento en popa, porque ahora todo se vende. Te hipotecan el futuro y el pasado a estas alturas ya esta moroso, te venden una cara y falsa promesa y te endeudas el alma pagando esa estúpida oferta y si no pagas te demandan y a la vez tu los demandas, porque ahora eso se usa para quedar con el historial limpio, así es que se lleva lanzar pronto la primera piedra antes que te la lancen a ti, y te buscas un abogado aséptico, serio y formal, compuestito y sabiondo, que no pregunte el porque hiciste aquello o lo otro. Más bien que haga su trabajo y en el fondo piensas y sabes que igual es corrupto o a lo menos amoral y tal vez te pueda ganar el juicio, pero al final igual se queda con tu dinero. Hoy en día, y esto tu lo sabes bien, hasta vender a la madre es rentable y al padre y a toda la familia, y fíjate que aquello algunos ya lo han hecho y no muestran el mas mínimo arrepentimiento. Parece que no han escuchado vociferar en las plazas y en las iglesias a los pastores que ruegan que lo hagan y amenazan con el infierno si no lo hacen y quizás éste ya esté aquí o tal vez sólo sean unas palmaditas del que esta arriba por algunos pecados antiguos o a lo mejor ni siquiera son míos y pago culpas extrañas, otra cruz que llevo y tu no supiste. También es posible que así no sea, que quizás sólo lo imagino y es que ya mis ideas no cuajan porque mi razón se ha enfermado de civismo y madures, de correctismo político. Puede ser también que el infierno sí este aquí, tu lo sabias bien y por eso te fuiste, porque no hay como un infierno light, con altas calorías para que se sigan cocinando como cerdos, porque el averno esta de moda, es mediático, con una página en internet y uno que otro periódico circulando y repartiendo veneno por ahí. Un horno de almas para altos ejecutivos en puestos claves, para mujeres insatisfechas y aburridas buscando lujuria vía telefónica desde su club de amigas o desde su trabajo o con la vecina en la misma peluquería. Un infierno para señores de barba cana y aspecto respetable que suben a sus lujosos automóviles a jovencitos que mueven el culo en la avenida central para que les sacien sus recónditos deseos y aumenten su miseria, la de ambos, la de todos. Siempre a la vista y paciencia de quien quiera ver y nadie dirá nada, porque te repito, estamos enfermos y porque a nadie le importa. Así lo corroboran los estudios y estos son serios, porque los hacen personas serias, que estuvieron en no se cual universidad extranjera y aprendieron a hacerlo bien. Ellos trabajan en grupos de pensamiento o think tank y lideran el asunto acertada o equivocadamente, y lo manipulan y con ello ganan dinero y los que están tras de ellos financiándolos, también lo ganan. Y nos hacen parecer como tontos, tan ignorantes que te juro que si no te marcharas, no me habría detenido a pensar en ello y en otras muchas cosas, como la frase esa de que unos pocos miembros no dañan a toda la institución, ya sea ésta última la iglesia, los políticos, el gobierno o las fuerzas armadas, pero el caso es que esos pocos se van transformando en esos muchos y sigue la caída pendiente abajo y no hay quien ponga un alto o ponga las letras adecuadas en los lugares correctos para que se pueda despertar, alguien que levante el dedo y no para hacerse famoso sino que para sincerarnos, para espiar nuestras mentiras inconfesables, que no tenemos mucho tiempo y porque hasta aquí no mas llegamos, porque la soledad si te marchas es la excusa. La soledad puede llegar a ser sólo la excusa y eso también lo sabias. De todo esto huyes y tal vez tengas razón, quizás debería irme contigo, pero no quieres que lo haga, no quieres ni siquiera sonreír más, que para eso eres buena, para reír y esto en realidad es lo que más me apena, que no pueda verte la risa, que me pregunto quien reirá después para mi, porque solo veo caras largas por aquí y por allá y ya me tiene mas que cansado que me digan que este año si será, y el despegue no ha pasado por mi casa y todo esto tu ya lo sabes, lo que pasa es que siempre supiste más, pese a que era yo el que presumía de hacerlo. Pero esta bien, que las desgracias siempre van de la mano y ésta no es la excepción, que para colmo de males no me quedan ni un par de monedas para haberte despedido en la parada de
buses. Adiós, hasta siempre y no te preocupes más de la cuenta de las noticias en los diarios, ni de la mierda de la televisión, ni del atentado que hicieron en alguna estúpida marcha por el centro de mi barrio. No te quedes mirando los claveles rojos en la lápida pública que instalaron por los desaparecidos, ni te preocupes del alza de la economía, tampoco del alza de las inversiones, ni del alza de la pobreza de los mismos de siempre, ni del alza de la riqueza de los otros mismos. No te importe que llueva y granice, que haga un maldito frío insoportable y que los tipos que duermen afuera de la iglesia estén empalados y hambrientos y que quizás otro se muera esta noche, ni siquiera te importe la muerte de Gabriela Pino porque sus padres eran muy pobres o muy humildes para exigir que les atendieran bien a su niña de 8 años en Cartagena. No te preocupes por el alza de la vida, ni por el alza de la muerte, en especial de los suicidios. No te molestes con los mentirosos de siempre, con los que te ofrecen el mundo por unos pocos votos, con aquellos que nos embaucan tan a menudo metiendo su mano en nuestros bolsillos, ni te molestes con escuchar a los traidores, a los egoístas, a los aprovechados, a los perdedores como “yo” o a los pocos ganadores de siempre. Vete de aquí, aléjate de esta podredumbre y no vuelvas. Márchate, ¡huye de mi!, ahorrate el dolor, la desesperanza y la larga espera, ahorrate las noches en vela mientras yo recorro las calles buscando respuestas que no hay, ahorrate mi resaca del domingo en la mañana y la ropa sucia olvidada debajo de la cama. Y por favor sin despedidas, no termines lo que quizás nunca empezaste. No te preocupes por nada, menos por mi, en especial de mi, solo vete de una buena vez, pero por favor, ¡No regreses!, que no me encontraras, que yo ya me habré marchado definitivamente.


Adiós.

Yo no quiero ser escritor


Yo no quiero ser escritor porque nunca voy a escribir lo que quieren que escriba, por eso no voy a serlo. Yo no quiero ser escritor porque en este país no quieren a los escritores. Si, sé que suena paradojal, que habitando el litoral de los poetas más muertos que vivos no quiera serlo, pero es que a los escritores los odian y yo no quiero que me odien. En este país los temen por decir verdades y por eso no quiero ser escritor, para que no me teman. No quiero ser escritor para que ningún profesorcito descerebrado me venga a quitar el puesto de aficionado, ni para que ninguna mierda terrorista me quiera volar la raja por acusarlo de vendido, por eso no quiero ser escritor. Yo no quiero ser escritor porque la cultura no está de moda y la literatura no lleva a ninguna parte. Porque si voy a un trabajo y leen en mi curriculum que lo soy se cagan de la risa. Porque me patea las bolas que en las reuniones familiares le pidan al tío que lea una historia, por eso no quiero ser escritor. Yo no quiero ser escritor porque jamás seré lo suficientemente culto. Porque no tengo la impostura necesaria. Porque me carga la culturalidad. Porque es demasiado elitista y yo soy demasiado shileno para conformarla. Yo no quiero ser escritor porque nunca ganaré un premio, porque soy muy malo para hacerlo, porque no tengo un grupo cultoso, político, rama deportiva o centro de madres que me apoye. Yo no quiero ser escritor porque este país maricón no se merece que lo sea. Yo no quiero ser escritor porque los que hay ahora son todos universitarios y yo sólo pase por ahí no más. No quiero ser escritor porque jamás me editarán y puta para autohacerlo no tengo plata. Yo no quiero ser escritor porque no estoy solo y tengo que vivir y ser escritor y sobrevivir en este país culiao es casi imposible. Yo no quiero ser escritor porque ya hay muchos y todos son buenos, entonces es mucha la competencia. No quiero serlo porque mi padre lo era y lo mataron para el golpe por escribir más de la cuenta. Yo no quiero ser escritor porque soy impresentable para cualquier feria de mala muerte que se arme, porque para serle franco, prefiero algo más fuerte que la mineral en las mesas de debate y eso no se ve bien. Yo no quiero ser escritor porque en la provincia putrefacta han florecido como callampas y todos dicen serlo y si hay algo que odio, es parecerme a ellos. Yo no quiero ser escritor y los de verdad nunca van a saber de mí. No les voy a dar en el gusto. No quiero ser escritor porque hasta la palabra me apesta. ESCRITOR. Debe ser por lo manoseada digo yo. En fin, yo no quiero ser escritor porque no me da la gana. Porque hoy día amanecí taimado y me importa un coco lo que digan. Porque el deseo se murió. Lo mataron como a todo en este puertucho hediondo. Porque los cerdos se comieron mis últimas perlas y me dejaron sin trabajo. Porque está lloviendo. No quiero ser escritor por todas estas cosas y por otras muchas… Que no quiero escribir.

Saludos a ellos...

Los malditos perros de mierda.

QUE




Que no tenía mucho tiempo
Que no quería llegar atrasada
Que la vida esta difícil y que hay que cuidar el trabajo
Que no empezara de nuevo
Que la ropa sucia se lava en casa y allí hablaríamos
Que quién dijo que estaba enojada
Que esas cosas son absurdas y que no se merecía tales dudas
Que hoy no estaba de humor para jueguitos, que la había conocido así y que no iba a cambiar
Que nunca fue cariñosa y no lo iba a serlo ahora
Que no fuera cargante
Que no se trataba de eso
Que el deseo desde hace un tiempo lo tiene muerto
Que como se me ocurría
Que era un desubicado
Que el bus está por llegar y la gente estaba mirando
Que el auto falló otra vez y lo dejó en el taller
Que como quería que fuera a trabajar
Que no pusiera esa cara
Que no fuera patético
Que la disculpara, que no quiso hacerme sentir así, pero era la realidad y tenía que afrontarla
Que no era yo el que fallaba, era ella que no quería
Que su cabeza estaba en otra parte
Que no era el momento ni el lugar
Que no fuera grosero
Que para que fumaba tanto si me hacía mal
Que hasta cuando insistía en lo mismo
Que quién me había ido con el chisme
Que no faltaban las víboras
(silencio)
Que para que la había seguido
Que se sentía traicionada
Que nunca esperó algo así de mí
(silencio)
Que era solo un amigo y que no estaba llorando
Que mirara lo que había conseguido
Que el maquillaje lo tenía corrido y no traía consigo ningún espejo
Que no la entendía
Que era culpa del embarazo
Que sí, que estaba segura, que eran muchos días y que se sentía histérica
Que como podía decir eso
Que claro que sabía que yo era el padre
Que no quiso decirme antes hasta estar segura, pero que ahora con mi actitud se sentía sola en esto
Que le dolían mis dudas
Que ya no podía más
Que para que insistía en lo mismo
Que no quería hablar
Que estaba bien, (entre sollozos), que si quería la verdad la tendría
Que no iba a trabajar
Que iba donde un médico que le recomendó una amiga
Que después se iba a la casa de su mamá
Que ella no se dio cuenta como sucedió
Que éstas cosas pasan
Que fue solo una aventura
Que en la fiesta de fin de año de la empresa lo conoció
Que el vino se le subió a la cabeza
Que se sentía sola
Que el amor se muere y que él la hizo sentir viva
Que no era capaz de seguir con algo así
Que la aconsejaron mal al pretender engañarme
Que el hijo no era mío
Que era cierto, la verdad al final siempre se sabe
Que en parte era culpa mía por tenerla abandonada
Que ya no lo ve
Que se busco a otra y la dejó
Que fue una estúpida
Que la perdone, pero que tiene que irse
Que no la llame que ella no lo hará
Que mejor la olvide
Que busque a otra mujer
Que soy un tipo bueno y me merezco una que me ame
Que le diga algo
Que la insulte por lo menos
Que la perdone de nuevo
Que ahí viene el bus y tiene que irse
Que ya se limpió los ojos y que cómo se ve
Que gracias de todas maneras, pero ella tiene dinero
Que en realidad era el único que la había entendido
Que ella fue la tonta
Que ya no queda tiempo y el bus ya parte
Que no llore, que se va, que es el final
Que adiós.