Tic, tac, tic, tac, tic, tac...
Una cosa es cierta, no puedo dormir y me he convertido en un espectador desde la ventana. Afuera las luces de la calle palpitan entre gentes que vienen y van apurandose estas noches calurosas de verano. Tengo sed. pero esa sed que no se quita con nada, ese impulso misterioso que te arroja a buscar desesperado, ese vértigo en la sangre, ese caminar deambulando por calles y riincones. Afuera la noche bulle con toda su metástasis carcomiendola, yo aquí con los ojos abiertos me elevo con las argollas del humo del cigarro.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
- julio (1)
- octubre (1)
- junio (1)
- mayo (1)
- junio (1)
- agosto (2)
- noviembre (1)
- octubre (3)
- diciembre (2)
- octubre (1)
- septiembre (1)
- agosto (2)
- junio (1)
- mayo (1)
- abril (2)
- marzo (1)
- enero (1)
- diciembre (1)
- abril (2)
- marzo (3)
- febrero (4)
- diciembre (1)
- noviembre (1)
- octubre (3)
- julio (1)
- junio (1)
- marzo (1)
- diciembre (1)
- noviembre (5)
- agosto (2)
- abril (1)
- marzo (3)
- febrero (2)
- enero (1)
- noviembre (3)
- octubre (1)
- septiembre (1)
- junio (1)
- mayo (2)
- abril (2)
- marzo (2)
- febrero (1)
- diciembre (1)
- noviembre (1)
- septiembre (1)
- agosto (2)
- abril (4)
- marzo (2)
- febrero (3)
- enero (3)
- diciembre (2)
- noviembre (1)
- octubre (1)
- septiembre (1)
- agosto (3)
- junio (3)
- mayo (6)
- abril (5)
- marzo (1)
- febrero (3)
- enero (1)
- diciembre (7)
- noviembre (12)
- octubre (19)
- septiembre (4)
- agosto (4)
- julio (14)
- junio (7)
- mayo (4)
- marzo (9)
- febrero (8)
- noviembre (1)
No hay comentarios:
Publicar un comentario